Cómo preparar comidas para tu familia cuando no tienes ganas de prepararlas
Table of Contents
Si eres como yo, preferirías pasar tiempo al aire libre que preparando comidas en la cocina. Para ser sincera, encuentro que preparar comidas es bastante abrumador y poco agradable. Pero he aprendido que cuando lo omito, terminamos recurriendo a alimentos precocinados poco saludables o repitiendo las mismas pocas cenas aburridas hasta que todos estamos hartos de ellas. En el fondo, sé que preparar comidas es clave para asegurar que estemos comiendo una dieta variada, equilibrada y nutritiva. Más fácil decirlo que hacerlo, ¿verdad?
Como me encantan los buenos desafíos, me propuse simplificar la preparación de comidas y transformarla de una tarea estresante y que consume mucho tiempo en una rutina sostenible y manejable para mi familia. Con el tiempo, he descubierto algunos trucos y he creado rutinas que han hecho que la preparación de comidas sea más factible. Aquí te explico cómo preparar comidas para tu familia cuando no tienes ganas de hacerlo.
Truco #1: Prepara ingredientes, no comidas
La idea de preparar varias comidas completas con antelación solía abrumarme. Se sentía tan desalentador que terminaba evitando la preparación de comidas por completo. Pero aquí está la cosa: la preparación de comidas no es un enfoque único para todos. Claro, puedes planificar y preparar comidas elaboradas para toda la semana, pero también puedes tomar una ruta más simple y preparar ingredientes.
Prepara un par de proteínas, granos y verduras con anticipación, para que cuando llegue la cena, no pases horas en la cocina. Este enfoque es perfecto para cualquiera a quien le guste decidir qué comer según su estado de ánimo o antojos del día. Por ejemplo, haré carne deshebrada o pollo deshebrado que se pueden agregar a burritos, tacos, sopas o guisos, lo que me apetezca esa noche. Una gran tanda de arroz o quinoa funciona en tazones de sushi, salteados o como guarnición para casi cualquier plato. Y siempre pre-pico verduras para ensaladas o crudités para asegurarme de que estamos consumiendo verduras en cada comida.
Truco #2: Hazte amigo de la olla de cocción lenta
¡Así es, hazte amigo de tu olla de cocción lenta! Llevo casi 10 años usando la mía y es, sin duda, mi electrodoméstico de cocina favorito. ¿Por qué? Porque puedes echar un montón de ingredientes, olvidarte de ello y tener la cena lista cuando la necesites. Ha transformado por completo mi experiencia de preparación de comidas, ahorrándome tiempo en la cocina y permitiéndome cocinar grandes cantidades de comidas para disfrutar durante la semana o congelar para más tarde.
Y no olvidemos el sabor: los platos cocinados a fuego lento como el chili, el estofado o el pollo con verduras siempre reciben el visto bueno de toda la familia. Hay algo mágicamente delicioso en el proceso de cocción lenta que realza lo mejor de cada ingrediente.
Truco #3: Adopta los atajos
Cuando se trata de preparar comidas, soy todo atajos. ¿Lechuga prelavada? Listo. ¿Verduras congeladas? Doble listo. Ya seas un profesional ocupado o un padre que hace malabares con un millón de cosas, adopta los atajos, ¡y siéntete bien con ello! Compra un pollo asado, usa aderezos o marinados embotellados para ensaladas, o abastecete de yogures o requesón individuales para desayunos fáciles. Además, estos atajos significan menos platos sucios y menos limpieza (¡doble victoria!).
Truco #4: Prepara comidas familiares
La preparación de comidas para tu familia no es el momento de sacar a relucir tu chef interior. Aunque es importante ser creativo, la sostenibilidad es clave cuando se trata de preparar comidas, así que cíñete a lo que conoces. Piensa en huevos revueltos, pollo y verduras al horno, o sopas sustanciosas. Puedes variar las cosas cada semana añadiendo diferentes especias o saborizantes. Los huevos revueltos pueden pasar de burritos de desayuno a arroz frito o huevos con queso y tostadas. Las comidas al horno se transforman con un rápido cambio de condimento. Más importante aún, cocinar comidas familiares también garantiza que tus hijos (¡incluso los quisquillosos!) se las coman, en lugar de rechazar algo desconocido y nuevo.
Truco #5: Piensa en temas
Si no sabes qué comidas preparar para la semana, elige un tema culinario. Ya sea mexicano, tailandés, estadounidense, o incluso algo como a base de plantas o vegetariano, tener un tema puede ayudarte a reducir tus opciones, disminuir la carga mental de la planificación del menú y hacer que la planificación de comidas sea más emocionante. Por ejemplo, si eliges mexicano, puedes planificar platos como tacos, fajitas o enchiladas. Si te inclinas por comidas a base de plantas, puedes concentrarte en tazones de tofu con granos, salteados de tempeh o hamburguesas vegetarianas caseras.
Truco #6: Cocina recetas guardadas
Soy una gran usuaria de los marcadores de Instagram. Cada vez que encuentro algo interesante, lo guardo, pensando que tendré tiempo de probarlo más tarde. Pero por alguna razón, cuando llega el momento de planificar las comidas, me olvido por completo de todas esas recetas guardadas. Este es tu recordatorio para que realmente prepares esas recetas, pero también para que seas más intencional mientras navegas por las redes sociales. A medida que navegas, guarda las recetas que sabes que realmente harás, y asegúrate de que los ingredientes sean fáciles de encontrar en tu supermercado local. Esto también te ahorra tiempo de hojear viejos libros de cocina o de navegar (¡y perderte!) en internet.
Ideas de menú de preparación de comidas sencillas
¡No puedo dejarte sin algunas buenas ideas! Aquí tienes algunas de mis recetas favoritas que rotamos en nuestra preparación de comidas cada semana. Estos platos son fáciles de hacer, sencillos de preparar y perfectos para empezar tu menú y despertar tu creatividad.