Cómo empacar una lonchera nutritiva para tu pequeño amante de los snacks
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Si has estado navegando por las redes sociales últimamente (¿y quién no?), probablemente hayas visto a las madres influencer luciendo las coloridas snackle boxes de sus hijos. Las snackle boxes son una deliciosa adaptación de las “cajas de pesca” (sí, las que usas para pescar), pero en lugar de cebo, están llenas de todo tipo de refrigerios. Imagina una caja bento con muchos más compartimentos y un montón de espacio para guardar todo tipo de aperitivos. Bastante increíble, ¿verdad?
Las snackle boxes se han vuelto populares para viajes largos en avión, viajes por carretera y para comer sobre la marcha porque son una manera fácil de empacar muchos refrigerios en un solo lugar. Tardan mucho en comerse, por lo que son perfectas para mantener a los niños ocupados y entretenidos, y son especialmente útiles cuando intentas evitar esos berrinches por hambre. Pero las snackle boxes no son solo para refrigerios; también son perfectas para empacar mini comidas nutritivas para mantener a tus hijos con energía y satisfechos hasta la hora del almuerzo o la cena. Como nos encanta convertir las tendencias alimentarias en logros nutritivos, te mostraré cómo empacar una snackle box que no solo mejora la nutrición, sino que también mantiene a tus hijos con energía para sus ajetreados días.
Cómo empacar una snackle box
Cuando prepares una snackle box, busca una mezcla de diferentes grupos de alimentos para mantener a tus hijos satisfechos y con energía. También es una gran oportunidad para incluir algo nuevo o previamente rechazado; a veces la novedad puede hacer que se sientan más curiosos y dispuestos a probar. Y aunque esos aperitivos inflados y ligeros pueden ser divertidos, no te excedas. Intenta llenar la mayoría de los compartimentos con alimentos ricos en nutrientes. Esto es lo que debes incluir:
Carbohidratos ricos en fibra
Los carbohidratos son la fuente de energía preferida de nuestro cuerpo, y los niños necesitan muchos de ellos para alimentar sus cuerpos activos. Pero en lugar de llenar su snackle box con carbohidratos procesados, llénala con carbohidratos hechos de granos integrales, que están cargados de fibra. La fibra nos mantiene llenos pero también hace que nuestro sistema digestivo funcione sin problemas. Aquí hay algunas opciones aptas para niños:
- Galletas integrales
- Mini pretzels integrales
- Tortitas de arroz integral
- Cereal integral
- Muesli o granola
- Palomitas de maíz (para niños mayores de 4 años)
- Trozos de barritas de granola
¡Empaca proteínas!
Todos sabemos que la proteína mantiene a los niños llenos y con energía, pero ¿sabías que también ralentiza la digestión de los carbohidratos, lo que ayuda a prevenir esas temidas montañas rusas de azúcar en la sangre? Cuando se trata de alimentar a los niños, esto es clave. Cuando sus niveles de azúcar en la sangre bajan, todos sabemos lo que sigue: ¡pequeños gruñones, malhumorados y quisquillosos!
Cuando cargues proteínas, busca opciones que no necesiten refrigeración para que puedas saltarte la nevera y no preocuparte por el deterioro. Si decides empacar perecederos, asegúrate de empacarlos con hielo o en una fiambrera congelable. Aquí tienes algunas ideas:
- Frutos secos y semillas (para niños mayores de 4 años)
- Mantequillas de frutos secos y semillas (para mojar)
- Trozos de barritas de proteínas
- Edamames y garbanzos tostados (para niños mayores de 4 años)
- Cuadrados de queso
- Crujientes de queso deshidratado
- Rebanadas de huevo duro
- Tiras de carne seca (para niños mayores de 4 años)
- Bocaditos de nuggets de pollo
No te olvides de la grasa
Al igual que las proteínas, las grasas ralentizan la digestión de los carbohidratos y nos mantienen llenos y satisfechos durante más tiempo. Prueba algunas de estas opciones:
- Frutos secos y semillas o mezcla de frutos secos (para niños mayores de 4 años)
- Mantequillas de frutos secos y semillas (para mojar)
- Aceitunas (para niños mayores de 4 años)
- Hummus (para mojar)
- Bocaditos energéticos a base de frutos secos o semillas
Incluye frutas y verduras
No olvides incluir algunas frutas y verduras para una dosis extra de vitaminas, minerales y fibra. Las opciones frescas como las zanahorias baby o las jugosas rebanadas de melón siempre son excelentes, pero también puedes variar con productos no perecederos como bayas liofilizadas, chips de verduras o plátano, y frutas secas.
Incluye alimentos preparados
Como mencioné, las snackle boxes no son solo para refrigerios, también pueden funcionar como mini comidas. Puedes incluir pequeños bocadillos de sándwiches, restos de la cena o incluso servir una snackle box inspirada en el desayuno o la cena cuando tus hijos necesiten un descanso de su rutina habitual. Aquí tienes algunas ideas:
- Mini sándwiches de mantequilla de maní y mermelada
- Avena sobrante enrollada en bolitas
- Panqueques o waffles cortados
- Mini wraps de pavo
- Mini muffins integrales
- Pasta de garbanzos
- Cubos de pizza
- Tiras de quesadilla de queso
- Bocaditos de tostada de aguacate
3 razones por las que me encantan las snackle boxes
- Si buscas una forma divertida y cómoda de incorporar las vitaminas Hiya a la rutina de tus hijos, prueba a usar uno de los compartimentos de la snackle box. Mezclar sus vitaminas en su rutina de meriendas puede hacer que tomarlas se sienta como una parte más de su día. Puede parecer sencillo, pero es una excelente manera de construir hábitos saludables que perduren.
- Las snackle boxes facilitan empacar una variedad de refrigerios sin la molestia de rellenar varias bolsas o recipientes de plástico en una mochila o lonchera.
- Las snackle boxes ofrecen una forma divertida de involucrar a los niños en la preparación de las comidas. Pueden elegir sus refrigerios favoritos, cortarlos y practicar el llenado de cada compartimento. Además, es una excelente manera de fortalecer sus habilidades motoras finas mientras colocan cuidadosamente todos los pequeños bocados en los diminutos espacios.
Hay muchas maneras de crear una snackle box excelente y nutritiva. ¡Felices meriendas!